
Me dejé llevar..., así, como arrastrada por el viento, como la hoja seca; esa que se abandona, que no opone resistencia...
Y volé tan alto y me sentí tan libre que hoy, al caer, no hay en mi corazón nada distinto al amor; dolió la caida, no podría negarlo pero...
Gracias por haberme llevado a tocar el cielo...